Lecturas Semanales – Enero 9

Toni Knight   -  

¡YO SOY BUENO! – Parte 1

Enero 9, 2022

El apóstol Pablo escribió el libro de Romanos para que pudiéramos entender nuestra salvación y cómo vivir en vista de dicha salvación. Esta semana veremos algunos pasajes de Romanos para comprender mejor nuestra fe y no sucumbir a las mentiras que dicen cosas tales como: que soy lo suficientemente bueno, que no soy tan malo o que estoy demasiado lejos de los caminos de Dios para ser salvo.

Día 1 – Todos tenemos un problema

Lee Romanos 3: 9-20.

En este párrafo, Pablo se refiere a si los judíos tienen una ventaja sobre los no judíos en lo que respecta a la salvación.

¿Qué acusación hizo Pablo en el versículo 9?

En los versículos 10-18, Pablo respalda su acusación de que todos están bajo el poder del pecado con citas de pasajes del Antiguo Testamento.

Lee el Salmo 14: 1-3 (el Salmo 53 1-3 es casi idéntico)

¿Qué dice el necio en su corazón (1)?

¿Qué frase repite David en los versículos 1 y 3?

¿Qué busca el Señor (2)?

¿Qué encuentra (3)?

¿Cuáles son algunas de las otras acciones que Pablo cita en Romanos 3:13-18 que muestran que todos están bajo el poder del pecado?

Los judíos buscaban ser justos por las obras de la ley, siguiendo los mandamientos. ¿Qué aclaró Pablo en el versículo 20?

¿Cuál fue el propósito de la Ley (20)?

Aplicación:

La mala noticia es que todos están o estuvieron bajo el poder del pecado y separados de Dios a causa del pecado. La buena noticia es que hay una forma de salvarse. Pero la salvación simplemente no viene a través de las obras, ni tratando de ser buenos para ganarla.

¿Qué obras has hecho para tratar de ganarte el favor de Dios (ir a la iglesia, orar, leer tu Biblia, ayudar a un vecino…)?

Esas son cosas buenas, pero no podemos ganar nuestra  salvación. Al contrario, hacemos esas cosas porque somos salvos.

Dios nos dio la Ley para mostrarnos que somos pecadores e incapaces de vivir una vida verdaderamente justa. Enumera uno o dos versículos de la Biblia que te hayan convencido y te hayan mostrado que eres un pecador y que no eres tan bueno como quieres creer que eres.

Oración: Jesús, ayúdame a comprender mi fe. Gracias por Tu Palabra que me muestra que soy un pecador que necesita un Salvador. Ayúdame a comprender que yo también era impotente contra el pecado y que no podía ni puedo hacer nada para ganarme la salvación. Amén.

Día 2 – Como si nunca hubiera pecado

Lee Romanos 3: 21-26.

Los judíos pensaban que la única manera de obtener justicia (estar justo delante de Dios, salvación) era a través de la obediencia a la ley. ¿Quién testificó que hay una justicia de Dios aparte de la obediencia a la Ley (21)?

¿Cómo fue dada esta justicia (22)?

¿A quién se le dio (22)?

¿Qué era cierto acerca de los judíos y los gentiles (22-23)?

¿Qué más era cierto acerca de ambos (24-25)?

¿Cómo iba a recibir un incrédulo esta posición justa ante Dios (25)?

Una buena manera de entender lo que significa ser justificado por la fe es reemplazarlo con la frase “como si nunca hubiera pecado”. Cuando ponemos nuestra fe en Jesús, somos justificados y hechos justos, como si nunca hubiéramos pecado. Esto nos permite acercarnos y tener una relación con un Dios santo y justo. Esto fue posible gracias al pago de Jesús por nuestro pecado, que se logró mediante Su muerte en la cruz. Él pagó la pena por nuestro pecado y, a cambio, cuando lo recibimos por fe, recibimos Su justicia (salvación). Es como si nunca hubiéramos pecado porque Jesús nunca pecó.

Lee Romanos 4: 7-8.

¿Por qué son bendecidos los que han recibido a Jesús por fe (7-8)? 

Aplicación:

¿Cómo te sientes al saber que Dios no cuenta tus pecados en tu contra si has puesto tu fe en Jesús?

Dedica algún tiempo a meditar sobre lo que realmente significa que Dios te ve como perdonado, que tienes borrón y cuenta nueva y tienes acceso a Su presencia. Para Él es como si nunca hubieras pecado, aunque en esta tierra la lucha con el pecado sigue siendo muy real. 

¿Cómo te ayudará el saber esto a acercarte a Jesús?

Oración: Jesús, gracias por morir por mí para que mi pecado no sea contado en mi contra. Ayúdame a comprender cuánto no merezco lo que hiciste por mí. Ayúdame a acercarme a ti y a aprender a caminar en un camino que te agrade. Amén.

Día 3 – Paz con Dios

Lee Romanos 5: 1-11.

Como aprendimos ayer, todos tuvimos un problema. Nuestro pecado nos había separado de Dios.

¿Qué nos da nuestra justificación por la fe (1)?

¿A qué nos dio acceso Jesús (2)?

La gracia es recibir lo que no merecemos. ¿Qué obtuviste que no merecías?

¿De qué podemos jactarnos (regocijarnos) (2)?

¿Por qué (palabra clave: porque) podemos gloriarnos (regocijarnos) en nuestros sufrimientos (3-4)?

¿Por qué (palabra clave: porque) la esperanza no nos avergüenza (5)?

¿Qué hizo Cristo cuando éramos impotentes contra el pecado (6)?

¿Cómo demostró Dios su amor por nosotros (8)?

Aplicación y oración:

Alabemos a Jesús por:

  • Paz con Dios
  • Acceso a la gracia de Dios
  • La esperanza de gloria de Dios
  • Perseverancia, carácter, esperanza de que Dios se desarrolle en nuestras vidas a través del sufrimiento
  • El amor de Dios derramado en nuestros corazones
  • Que Cristo murió por nosotros mientras éramos pecadores e impotentes para salvarnos a nosotros mismos.

Día 4 – Esperanza para el peor de todos los pecadores

Lee Filipenses 3: 5-6.

¿Cómo trató Pablo de alcanzar la justicia como judío?

Lee Hechos 22: 19-20.

¿Cómo persiguió Pablo a la iglesia (sucumbió al poder del pecado)?

Lee 1 Timoteo 1: 15-17.

¿Cómo se ve Pablo a sí mismo (15)?

¿Con qué propósito se le mostró misericordia (16)?

La misericordia es no recibir lo que te mereces. ¿Qué merecía Pablo pero no recibió porque Cristo vino al mundo para salvar a los pecadores?

Aplicación:

Jesús nos muestra la misma misericordia que mostró a Pablo. Vino a salvarnos para que nosotros también podamos ser ejemplo para aquellos que un día creerán en Jesús y recibirán la vida eterna. ¿De qué manera es tu vida un ejemplo para aquellos que algún día creerán?

¿Qué cambios necesitas hacer para que tu vida sea un ejemplo de un pecador que ha recibido  misericordia de parte de un Dios amoroso?

Oración: Jesús, gracias por salvarme a mí que soy un pecador. Ayúdame a vivir humildemente ante Ti. Estoy muy agradecido por lo que has hecho por mí. Amén.

 

 

 

 

 

 

 

Día 5 – La seguridad de la salvación

 

Lee 1 Juan 5: 11-13.

 

¿Qué nos ha dado Dios (11)?

 

¿Dónde se encuentra la vida eterna (11)?

 

¿Qué tiene la persona que tiene al Hijo de Dios (Jesús) (12)?

 

¿Y la persona que no tiene al Hijo de Dios (12)?

 

¿Con qué propósito (palabra clave: para que) escribió Juan estas cosas (13)?

 

Lee Hebreos 13: 5.

 

Si tienes al Hijo y pecas gravemente, ¿te dejará Jesús (5)?

 

Lee Hebreos 4: 14-16.

 

¿Qué debemos hacer cuando pecamos?

 

Aplicación:

 

En una escala del 1 al 10, ¿qué tan seguro estás de que irás al cielo? ¿Por qué?

 

¿Tienes al Hijo de Dios? Si no es así, considera entregarle tu vida hoy.

 

¿Cuándo recibiste al Hijo de Dios?

 

¿Qué tienes si tienes al Hijo de Dios (1 Juan 5:11)?

 

¿Cómo la vergüenza por tu pecado te ha impedido acercarte a Dios?

 

Jesús MURIÓ POR TI. Él quiere una relación contigo. No dejes que el pecado del pasado te aleje de Él.

 

Oración: Jesús, gracias por darme la vida eterna. Perdóname por todas las veces que me alejé de ti avergonzado. Ayúdame a acercarme a Ti y a encontrar la ayuda que necesito para caminar contigo. Amén.